miércoles, 15 de junio de 2011

Una mañana de perreria.

Leelo una vez más, piensa que quiere decir cada palabra.¿Sigues sin entenderlo? bueno, al menos ya somos dos.
De nuevo otra mañana de perrería, la vagueza vuelve a fluir por mis venas y la desgana es mi única meta.

Ayer, hablé con una vieja amiga, comenzamos hablando de sus reacciones de cabreo al dejar a una persona y acabé haciendo un monólogo de nuevo. Le conté porque no debe joderse por alguien que le gusta, porque ella al menos toco el cielo por esa persona, yo ni siquiera lo vi a lo lejos. Entonces hubo un pequeño silencio y por impulso propio me salieron palabras que no venian a cuento : Su última imagen fue cuando me secó las lágrimas y me dijo Paula no puede ser.
En ese momento mientras se lo contaba los ojos se me llenaron de pequeñas lágrimas a punto de explotar,pero se aferraron bien fuerte y no cayó ni una.

Ahora estoy feliz si,pero ¿por qué negar que me falta algo? una persona que era importante en mi vida, yo al menos lo reconozco y no soy cobarde. No me da miedo lo que piense la gente, me la suda. Quizás si reconociesemos las cosas nos sería todo más fácil. Pero bueno, basta ya de contar lo que nos falta, y empezar a desaprovechar lo que tanto queremos y tenemos.

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